Tipografía: qué hacer y qué no hacer

partes de la letra en la tipografíaEl empleo de tipografía variada constituye un interesante recurso empleado a menudo por los diseñadores. Hablamos de diseño en general, aplicable tanto a diseño web, diseño papel, maquetación, publicidad…

Existe una delgada línea entre lo que podemos denominar un correcto y atractivo diseño y lo que puede rozar un caos tipográfico. Debemos ser conscientes de ello cuando emprendamos un nuevo diseño. Es necesario preguntarnos:

  • Qué valor aporta incluir o usar determinadas tipografías para la transmisión del mensaje
  • Efectos sobre la legibilidad, usabilidad y accesibilidad de las decisiones que tomemos
  • Portabilidad de nuestros trabajos. ¿Son necesarios requerimientos fuertes?

Tomemos en cuenta una serie de reglas de oro:

Limitar el uso indiscriminado de las tipografías

En muchas ocasiones nos encontramos con trabajos, diseños, lecturas que, en aras de un diseño atractivo, se convierten en una verdadera feria de la tipografía.

Como norma general debemos emplear cuantas menos tipografías sean necesarias para transmitir correctamente el mensaje, mejor. Si nuestro diseño “funciona” con 2 tipografías diferentes, evitemos incluir una tercera.

Podemos jugar con recursos extra: negritas, tipografías delgadas, condensadas… correspondientes a una misma familia. Como nota al margen: evitar el subrayado. Es un recurso heredado de las antiguas máquinas de escribir.

Evitar el empleo de las mayúsculas

Como regla general no es aconsejable el empleo de mayúsculas en una palabra, frase o párrafo. Seguro que encontramos efectos visuales más atractivos que nos eviten el empleo indiscriminado de las mayúsculas.

En este punto quiero hacer especial mención a la “mayusculitis”. Podríamos definirla como una tendencia al uso exagerado de las mayúsculas para destacar palabras en un texto. Básicamente existe la tendencia general de escribir con mayúscula las palabras o términos que la gente considera importantes, sea cual sea la razón, si tener en cuenta que gramaticalmente su uso no es correcto. La regulación del uso de mayúsculas está perfectamente definida por la RAE y su desconocimiento nos empuja a una mala aplicación de la denominada mayúscula de respeto. Usar el lenguaje con propiedad no implica menospreciar a las entidades, cargos y lugares. Así pues, “La Reunión de Instaladores de Cobre” está mal escrito, y constituye una falta de ortografía.

Como colofón, citar que se encuentra enormemente extendido en las redes sociales, foros, emails… el escribir todo un texto en mayúsculas. Es necesario recordar que las normas tácitas del buen hacer indican que escribir en mayúsculas equivale a GRITAR a nuestro interlocutor. Luchemos por un planeta libre de ruidos…

Controlar el espaciado

Un buen diseño tipográfico tiene en cuenta dos conceptos clave: el tracking y el kerning. En cualquier diseño es de especial relevancia mantener un equilibrio entre un espaciado muy grande y otro pequeño. Esto es aplicable tanto al espaciado entre letras, como al espaciado entre palabras y líneas.

Como regla general, debemos partir del espaciado estándar, ofrecido por nuestra tipografía e ir aplicando pequeñas variaciones hasta lograr el efecto que buscamos. Los excesos en un sentido o en otro afectan enormemente a la legibilidad del texto.

Pensemos en nuestro público

El tamaño de nuestra tipografía debe estar en consonancia con nuestro público/target. Si escribimos para un público joven será suficiente emplear tipografías legibles estándar a 10-11 puntos. Si nuestro público es de edad más avanzada debemos incrementar el tamaño de la fuente, intentando no sobrepasar los 16-18 puntos de tamaño. Para un público de edad heterogénea podemos pensar en una tipografía de cuerpo 12.

Lógicamente estos tamaños de fuente son aplicables a fuentes estándar. Lo correcto es aplicar el sentido común ante fuentes con legibilidad especial. Es necesario tener también en cuenta que no todos los tamaños son iguales para todas las fuentes. Por ejemplo, podemos encontrarnos con fuentes que con cuerpo 12 son ilegibles, por su reducido tamaño. Será necesario compensar manualmente estas diferencias. De nuevo hay que apelar al sentido común.

Dividir estéticamente nuestro texto

Los párrafos inmensamente largos dificultan enormemente la legibilidad. De igual forma, la rotura del mismo de forma indiscriminada, en forma de líneas cortas dificulta enormemente una lectura secuencial adecuada del mismo.

Es necesario separar nuestros textos en párrafos de forma congruente. Para ello también podemos recurrir al uso de encabezados, figuras, fotos, citas textuales… cualquier recurso que añada una estética visual y útil a nuestro texto será bienvenido. Es necesario tener ene cuenta nuestro ancho de columna, el tamaño, forma y legibilidad de la tipografía, el concepto o idea que estamos intentando transmitir…

 

Escribe un comentarios

Copyright © Crein Blog
Soluciones Integrales de Comunicación

Built on Notes Blog Core
Powered by WordPress